Salir de la zona de comfort

 Joe Dispenza sostiene que “dejar la vida a la que nos hemos acostumbrado y pasar tan

campantes a otra nueva es como un salmón nadando a contracorriente: exige esfuerzo y

francamente resulta incómodo”.

La zona de comfort tiene ‘ese que se yo’. Por un lado, las personas quieren salir de ahí,

por otro, es más ‘cómodo’ no hacer los cambios necesarios para salir de ahí.

Muchas veces escuchamos decir ‘la zona de comfort es muy cómoda’ y la realidad es que

es cómoda un tiempo, después comienza a incomodar, porque nuestra alma quiere

evolucionar.

¿Cómo hice para salir de la zona de comfort? Saliendo jajaja. Tuve que tomar

responsabilidad sobre mis elecciones, ser coherente con ellas. Yo creo que fui

expulsada de la zona de comfort en cierto punto. Muchas veces sucede que para que

lleguemos a tomar las decisiones que teníamos que tomar, llegamos al límite. Y entonces

ahí si, se vive como una expulsión. Por ejemplo, en mi situación laboral, yo era consciente

de que no estaba siendo valorada por mis cualidades (formación académica y experiencia),

pero asi y todo insistía en seguir ahí Hasta que note que a las personas que ingresaban se

les asignaban funciones que a mi me interesaban más y para las cuales consideraba estar

capacitada, y yo seguía con mis funciones monótonas. Entonces haber llegado hasta ese

límite me impulsó para tomar las decisiones que tal vez debería haber tomado antes, si no

hubiera sido por el apego a renunciar a aquello que soñaba para mi y los miedos que me

limitaban.

También soy consciente de que estas cosas no ocurren de un día para el otro, de la noche a

la mañana, es un proceso con altos y bajos. Yo hice el proceso sola, desafiandome y con la

certeza de que estaba haciendo lo que mi alma sentía. Siempre que hacés lo que tu alma

siente, la vida te recompensa.

Si hoy por hoy tuviese que dar tips para salir de la zona de comfort diría:


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➔ Tenés que oir tu corazón/escuchar la voz de tu alma. Parece una frase trillada pero

es verdad. En el ruido y la vorágine diaria no podemos oirnos.

➔ Aquietar la mente.

➔ Hablar con vos mismo como si fueses un amigo. Pensá sincera y

conscientemente: ¿Me gusta estar donde estoy? ¿Me gustan estos vínculos? ¿Me

gusta este trabajo? ¿Qué tiene de positivo y qué tiene de negativo está situación?

¿Estoy realmente donde quiero y elijo estar? ¿Estoy haciendo esto por los demás o

por mis propios patrones mentales?

➔ Limpiar el camino.

➔ Aplicar consciencia a cada pequeña cosa que hacés.

➔ Practicar el pensamiento positivo, hacer afirmaciones e ir para adelante !

Yo tenía muchas creencias limitantes en relación a la vida. Yo creía que tenía que hacer

muchas cosas, ser productiva, hacer todo lo que la gente esperaba de mi. Pero hoy por hoy,

ya no conecto más con eso. Yo creo que la vida es mucho más simple, yo quiero vivir sin

carga, poder hacer lo que yo quiera y sienta en ese momento sin imposiciones.

Hoy por hoy, mi realidad superó mis expectativas. Y eso fue gracias a que me anime a

desapegarme, a ir del otro lado del miedo y dejarme sorprender por todo lo maravilloso que

la vida tenía para mi.

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